Azkue Fundazioa
Inicio  •  Azkue Fundazioa  •  Noticias • La Fundación Azkue entrega en la 55 edición de Zinebi un premio a la mejor película en euskera
La Fundación Azkue entrega en la 55 edición de Zinebi un premio a la mejor película en euskera - Image

 

En esta 55 edición de Zinebi se han presentado un total de 67 películas, de las cuales 7 han sido en euskera. 

El director de “Arconada”, Asier Urbieta, fue el encargado de recoger el premio de las manos de Iurdana Acasuso, Directora de Azkue Fundazioa. El cortometraje premiado por Azkue Fundazioa dura once minutos y en él descubrimos a Jon, un niño que quiere ser como Arconada, pero que juega como suplente en el equipo de la ikastola, y el cortometraje hace de una manera muy especial partícipe al público la frustración que eso le crea.

El trabajo de la fotografía resulta destacable, pues se transmite al público de una manera muy profesional y sutil la idea de que algo le pasa a Jon, y cuando al final lo descubrimos, la historia toma un sentido muy emotivo. Jon Sangroniz  ha sido el encargado de haber realizado un trabajo de fotografía sublime.

También es digno de mencionar el trabajo de los jóvenes actores: Martin Leoz, Iune Amado, Markel Artola, Irene Alkiza, Amaia Garmendia y Ramon Agirre aparecen en “Arconada” entre otros.

Bernat Vidal, ha sido el artista que ha creado la obra que se ha entregado al premiado. Dicha obra está inspirada en una pieza realizada en mayo de 1994 a petición del Ayuntamiento de Bilbao como regalo a la familia del poeta Gabriel Aresti.  En aquel tiempo, su principal forma de trabajo era la piedra y realicé una pieza cargada de fuerza titulada  Estela para Gabriel.

Hoy, casi veinte años después, la obra poética de Gabriel, su vinculación con el euskera y con el compromiso social trasladado en su libro Harri eta herri le ha parecido a Bernat significativa e inspiradora para realizar, partiendo de sus palabras, esta pieza que hoy sirve de premio y reconocimiento a nuestro cine en euskera.

Ahora, casi veinte años después, su material de trabajo, aunque de forma distinta, sigue siendo la piedra que tras un viaje de años de experimentación se ha visto completada y acompañada por el acero, formando un maridaje, piedra, acero, como la que plasma Gabriel en su libro Harri eta herri.

En la actualidad, casi veinte años después, las líneas de su trabajo se han esquematizado, no son tan pesadas, pero no han olvidado las raíces de donde vienen. Por eso hoy, la estética, y la comunicación de su obra son diferentes, más actuales, fruto de un proceso evolutivo… pero la poesía, y el sentimiento intimo siguen siendo los mismos.

Desde Azkue Fundazioa queremos felicitar a todos los premiados y también a todos los participantes y les animamos a los directores a presentar en sucesivos años trabajos realizados en euskera.

En este enlace podéis ver todos los premiados del certamen.